Los 10 mandamientos de la mujer

Dios no le entregó a Moisés unas tablas de ley con estos mandamientos, pero creo que son recomendaciones que todas las chicas debemos seguir para tener vidas más cuerdas y divertidas.

¡Lindo día, chica divina!

Saraí ❤

Si te gustó este “post”, compártelo con tus amigos. Múdate a La Comuna Pink siguiendo el blog o dándole LIKE en Facebook para tener acceso a contenido que no figura aquí.

Afiche para tomar lo que necesitas de la vida cada día

Hay días que necesitas amor, hay otros que necesitas esperanza. Imprime este afiche y pégalo en tu habitación para que cada mañana le pidas a la vida esa cualidad que necesitas. Solo debes desprender el pedazo que quieres por día y ponerle la fecha del día. Puedes poner el afiche también en la oficina o compartirlo con tus compañeros para que también puedan pedir lo que ellos necesitan. Recuerda utilizar una tijera.

 

Si te gustó este “post”, compártelo con tus amigos. Múdate a La Comuna Pink siguiendo el blog o dándole LIKE en Facebook para tener acceso a contenido que no figura aquí.

Los súper poderes de tu familia

Tu familia está llena de héroes y cada miembro de ella tiene un poder especial que debes reconocer y apreciar. ¿Cómo se adquieren? La vida los otorga cuando entiende que se necesitan.

Aunque esas personas importantes en tu vida no usen antifaz, mallas, capas o autos invisibles, sus poderes pueden cambiar tu vida. ¿Lista para descubrir los dones de tu familia?

Tus abuelos

Si alguna vez estás en una encrucijada y necesitas dirección, los abuelos son las personas a las que debes acudir. Su súper poder de erudición y experiencia es más potente que cualquier arma. Ellos han pasado por las situaciones que tú atraviesas en muchas ocasiones y pueden hacerte un mapa del resultado final si tomaras una u otra decisión. Lo más interesante es que cada cana es un consejo y cada arruga es una bendición que te envían por medio de telepatía como el Dr. Xavier de “X-Men”. Lo lindo es que tienen el mejor disfraz, porque parecen indefensos, pero son los seres más poderosos del planeta. ¿Ves como tienen todo fríamente calculado?

Tus padres

Cuando caminas por la calle o sales a fiestas con tus amistades, ¿sientes que alguien te está observando? En efecto, así es. Tus padres tienen el poder de convertirse en tu sombra y adivinar tus pensamientos. Con ellos no tienes que terminar tus oraciones porque ya saben todo lo que vas a decir. Saben dónde has estado y con quién sin que tengas que decirlo. Es como si hubiesen estado contigo todo el tiempo. Son seres omnipresentes porque siempre están en tus pensamientos y tu corazón.

Tus tíos

Cuando necesitas que alguien venga en tu rescate, tus tíos saldrán de donde menos te lo esperas para salvarte. La rapidez es su poder más sobresaliente. No tienen nada que envidiarle a Flash. Pueden estar en Estados Unidos, China o en la habitación contigua y si los necesitaras, llegarán a ti en menos de un pestañeo. Por ti, lo harían todo y de la forma más agil posible.

Tus hermanos

Estos seres que comparten tu ADN tienen el poder de cambiar de forma para ayudarte. Se convierten en detectores de mentira si tienes un novio que no es honesto, doctores que te curan el corazón cuando has sido herida por alguien que aprecias, magos que usan todos los trucos disponibles para que quedes bien. También son tus compañeros o “sidekicks” para estar contigo durante toda la vida.

Tus hijos

Los hijos tienen un poder como ningún otro: la curiosidad. Ellos te enseñan lecciones que ningún adulto podría, como la importancia de mantener las cosas simples y disfrutar los actos más sencillos, como el paso de un avión por las nubes. Con ellos descubrirás las maravillas más importantes del universo y aunque sean pequeños, su curiosidad te abrirá puertas que ni sabías que existían.

Como ves, tu familia no tiene nada que envidiarle a MARVEL Comics. No importa lo que pase, cuentas con tu propia Liga de la Justicia para rescatarte. Mira el cielo y verás sus señales, mira tu teléfono y verás que sonará en el momento preciso. ¡Que suerte tienes, amiga! ¡Que suerte!

Si te gustó este “post”, compártelo con tus amigos. Múdate a La Comuna Pink siguiendo el blog o dándole LIKE en Facebook para tener acceso a contenido que no figura aquí.

La importancia de saber decir “no”

Muchos abogan por aprender a decirle sí a la vida para alcanzar la felicidad. Con los años aprenderás que serás más feliz si haces lo contrario, proferir con más frecuencia esa palabra monosilábica y sencilla: no.
Probablemente algunas de estas situaciones te ha pasado: te has amanecido escribiendo las tareas de tus mejores amigas, has quedado endeudada por pagarle las cuentas a tus parientes, le has comprado a tus hijos juguetes que no le hacían falta con el único fin de callarles la boca, te has quedado tarde en el trabajo para completar los trabajos de compañeros que escaparon de sus sillas a las cinco de la tarde o hasta te has acostado con hombres para evitar decirles que no una vez más. Te consideras una mujer fuerte y libre. Sin embargo, tu vida se llena más y más de actividades que no quisieras hacer.
Como mujeres hemos logrado grandes éxitos en el mundo profesional, en nuestros matrimonios y en la política. Sin embargo, muchas veces fallamos en el momento de afirmar nuestro valor propio y rehusarnos a hacer lo que no queremos, lo que no nos interesa o lo que simplemente no nos conviene. Pensamos demasiado en que nuestro ”no” hará que otros se sientan tristes, enojados o incómodos. Nos comportamos como si nuestro único objetivo en la vida fuese complacer a los demás con decir la palabra mágica “sí”. En verdad, tenemos que darnos prioridad a nosotras mismas y recordar que nuestra felicidad es prerrequisito para hacer feliz a quienes nos rodean.
Analiza si te estás dando tu lugar en en los siguientes contextos:
  • En tu relación: Todas queremos hacer felices a nuestras parejas, pero el amor requiere que ellos también obren para hacernos felices a nosotras. Si tú tienes que hacer todo el trabajo de la casa, pagar todas las cuentas y coordinar las actividades románticas, ha llegado la hora de negarte a hacer más de lo que te corresponde: la mitad. Si temes que esto resultará en el final de tu relación, seguramente esta no vale la pena. Recuerda que tu relación existe para hacerte feliz a ti y no al revés.
  • En tu familia: Todas tenemos parientes ”especiales”, a quienes les hace falta ayuda constantemente para resolver los problemas más simples de la vida. Abrimos nuestros corazones y bolsillos para ayudarles y luego encontramos que no tenemos fuerza ni dinero para lidiar con nuestros propios problemas. Es claro que siempre debemos cuidar a quienes pertenecen a nuestra familia, pero si no nos cuidamos a nosotras mismas antes de proteger a los demás, terminaremos resintiendo a quienes nos piden ayuda. Por ende, tanto nosotras como nuestras familias seremos más felices si encontramos la fuerza para decirle no a ese familiar que abusa de nuestra bondad.
  • En tu trabajo:  Algunas personas son tan miserables en su vida personal que su alma explota de placer y regocijo al pensar en quedarse tarde en la oficina. Estas personas positivamente sonríen cuando se les dice que deben llegar al trabajo el sábado y el domingo. Nada les deprimiría tanto como pensar en la posibilidad de pasar esos días al lado de sus esposos o sus hijos. Lo peor es que mientras más tiempo pasan trabajando, más empeora su vida social, familiar y personal, y por lo tanto más atractiva les parece la idea de quedarse hasta tarde en el trabajo. Si estás leyendo este blog, es muy poco probable que seas miembro de este club de eternos trabajadores que detestan estar con sus familias. Sin embargo, te debes cuidar, porque las personas que quieren estar todo el tiempo en su trabajo se convierten en hoyos negros y las persona que entran en su campo de gravedad son irresistiblemente atraídas hacia sus horas largas, sus fines de semana perdidos y sus vacaciones pospuestas hasta el infinito. Las personas adictas al trabajo no quieren estar solas, sino que quieren que tú y todas tus compañeras se queden en el trabajo con ellas. Si le dices que sí a estos seres que dan toda la impresión de ser laboriosos y pretenden continuar el trabajo ad infinitum, te estarás diciendo que no a ti misma- estarás dando fin a tus planes, tu vida social, tus pasatiempos, tus sueños y tu familia. Y cada vez que accedas a los deseos de los trabajadores infelices que te rodean, será más difícil decir que no en el futuro, porque habrás establecido, con tu silencio, que tú eres una de ellas. No terminarán los sermones sobre cómo tú los decepcionaste porque pensaban que podían contar contigo. Por eso debes encontrar fuerzas de donde no tienes para darle un no rotundo a los horarios súperextendidos que destruyen tu vida social y familiar, y debes hacerlo ahora.
Es hora de aprender a decir un “no” elegante y justificado. La vida es una, y la debemos usar para vivir como queremos nosotras, para hacernos felices a nosotras mismas y así complacer a los seres que amamos. Hacer otra cosa no es más que una especie sutil de esclavitud, y las mujeres hemos luchado demasiado para encadenarnos a nosotras mismas. Por eso tenemos que ser fuertes y decir que no a las cosas que no nos interesan. Solo así tendremos el valor y la confianza que nos harán falta para decirnos que sí a nosotras mismas.
Si te gustó este “post”, compártelo con tus amigos. Múdate a La Comuna Pink siguiendo el blog o dándole “Like” en Facebook al final de esta página.