5 fotos de perfil que no debes poner en LinkedIn

LinkedIn es una red social, cuyo propósito es conectar a personas según sus profesiones, con el fin de buscar empleo y/o compartir contenido enfocado en ambientes profesionales. No obstante, ciertas personas olvidan la formalidad dentro de la red y colocan imágenes de perfil que son apropiadas para Facebook, Instagram, Google+, SnapChat y Twitter, pero jamás para LinkedIn.

frustrated-linkedin-emailsReconoce a continuación el tipo de fotos que jamás debes colocar en tu perfil de LinkedIn:

Imágenes en las que apareces con escotes

Si quieres que te contraten por las razones correctas y demostrar que eres una profesional, trata de que tu foto de perfil no llame más la atención que tu currículo.

Fotos con familia

Existen otras redes sociales para exponer tus momentos con tus seres queridos. En esta, los patronos potenciales y colegas desean conocer sobre tus ejecutorias, proyectos y habilidades. Incluso mostrar que tienes familia puede disuadir a quienes buscan talento a contratarte si entienden que podría representar un obstáculo.

Fotos grupales

En LinkedIn, las personas desean saber sobre ti, quieren saber qué te hace especial y qué atributos puedes llevar para beneficiar a una organización. Tu perfil debe ser sobre ti. Tus amigos entenderán si los dejas fuera. Hazles el honor en Instagram y Facebook.

Imágenes con rostro sugestivo

A menos que desees solicitar trabajo en la industria de los adultos, evita poner fotos en las que salgas con los labios u ojos de forma sensual. Quieres demostrar que deseas conexiones serias, no que estás buscando a alguien para pasar un buen rato en tus noches de aburrimiento.

Fotos con cara de seria

Nadie desea trabajar con una persona demasiado seria o reservada. Este tipo de imagen te presenta como alguien inaccesible, cerrada y difícil. Procura mejor poner una en la que muestres una sonrisa agradable, servicial y ganadora.

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Tips para ser más productiva en tu trabajo

Lecciones que aprendí en el trabajo

 

 

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Tips para ser más productiva en tu trabajo

¿Sientes que tu trabajo se acumula y que tus horas laborables cada vez son más largas? ¿Piensas que el tiempo no te da y te distraes por cualquier cosa? Seguramente no estás sola porque es un fenómeno muy común en el ambiente laboral. Lo importante es que reconozcas que tienes margen para mejorar y convertirte en la profesional de altura que mereces ser haciendo más en menos tiempo.

Consejos útiles que puedes seguir para ser más productiva en menos tiempo:

Establece una rutina saludable

Trata siempre de llegar a la misma hora a la oficina y planifica tu agenda de antemano para organizarte. Crea un ritmo de trabajo que funcione para ti. Por ejemplo, puedes dedicarle la mañana a contestar los correos electrónicos, dar seguimiento a los proyectos que tienes y para resolver los asuntos más apremiantes para sacarlos del camino temprano; puedes usar la tarde entonces para realizar tareas menos importantes y sencillas para que puedas ir bajando revoluciones y salir a una hora adecuada.

Olvídate del Facebook y otras redes sociales

Si calcularas el tiempo que le dedicas a las redes sociales o a búsquedas en Internet durante un día superarías las ocho horas laborables. Las redes sociales pueden ser una gran distracción cuando toda tu atención debe estar en tu trabajo. Quizás puedas proponerte a verlas una vez en la mañana y una vez en la tarde en lugar de dejarlas abiertas en tu computadora todo el día. Si les dedicas menos tiempo verás una mejoría inmediata en tu productividad. Además, en vez de decirle al mundo entero que estás trabajando en uno de tus estatus, sales mejor si de verdad le dedicas ese tiempo a tus proyectos.

Llega temprano

Dicen que al que madruga Dios lo ayuda. Esta cita es especialmente cierta en el ambiente laboral. Si llegas temprano a la oficina y comienzas tus funciones inmediatamente, es muy probable que puedas cumplir con todos tus pendientes durante el día laborable. Así evitas llevarte trabajo a tu casa y dedicarle al trabajo tiempo personal que puedes invertir mejor en ir al gimnasio o pasar tiempo con tu familia.

Coordina compromisos para luego de horas laborables

Una buena idea para salir a una hora decente de la oficina es hacer citas en el gimnasio o con tus seres queridos para tener una excusa de tomar tus cosas y salir. Pensar que tienes esa cita te hará hacer las cosas más rápido durante el día porque te motivarán a resolver tus asuntos de forma más ágil porque no tienes tiempo que perder.

Establece prioridades

Sé realista. No puedes cumplir todos tus compromisos profesionales en un mismo día. Analiza qué realmente tiene que salir primero y dedícale toda tu atención. Haz una lista de tus tareas en orden de importancia y realízalas con toda tu devoción. Recuerda evitar decir que sí a proyectos que no puedes resolver en cinco minutos y pide fechas de entrega cómodas para que no alteren tus planes.

Olvídate de tus amigas en horas laborables

Contestarle la llamada a esa amiga que siempre tiene un drama en horas de oficina puede ser muy mala idea. Tenerla en el teléfono afectará tu concentración y tu productividad. Si una amiga te llama, dile que te comunicarás con ella a la hora de almuerzo o tan pronto salgas. Si no quieres que el trabajo se meta con el tiempo de tu vida, entonces no dejes que tu vida se meta con el tiempo del trabajo.

Evita leer tus correos electrónicos todo el tiempo

Nada distrae más en un trabajo que tener que leer correos electrónicos constantemente. Establece un horario para leerlos y continúa con tu trabajo para evitar que en vez de que sean una herramienta se conviertan en un obstáculo.

Haz promesas realistas

Si quieres sobresalir en tu empresa debes mostrar una buena capacidad de trabajo en equipo y disposición. No obstante, debes evitar comprometerme en realizar proyectos en tiempos demasiado cortos porque creas un mal precedente y afectas la calidad de tu trabajo. Trata de negociar y pide tiempo con la promesa de que el resultado será encomiable.

Busca aliados

Identifica en tu oficina a varias personas que puedan ayudarte a agilizar tu forma de trabajar. Si te gusta cómo se desenvuelve un compañero, imítalo. Si tienes que irte a la hora en punto de salida y quedan cosas pendientes, trata de negociar con un compañero para que te cubra y tú devuélvele el favor en su momento de necesidad. Si un día en particular tienes que irte muy temprano, déjale saber a tus aliados desde la mañana para que puedan ayudarte y terminar todo durante el día.

Aprende a delegar

Quizás no eres lo productiva que puedes ser porque tienes demasiado trabajo para ti. Busca ayuda y asigna proyectos a personas con la capacidad de hacerlos. Si tienes demasiado, habla con un superior para que esté al tanto de que requieres intervención de otros. Es mejor pedir ayuda a permitir que un trabajo salga mal por falta de tiempo o atención.

Adelanta trabajo

Si sabes que al día siguiente te quieres ir a la hora en punto porque tienes una excelente clase en el gimnasio o quieres compartir con personas queridas, adelanta trabajo el día antes. Si llega un momento en que no tienes tanto volumen, de todos modos atiende proyectos futuros que ya estén disponibles porque nunca sabes si te asignarán otros trabajos que afectarán tu agenda.

Evita llevarte trabajo para tu casa

Tu tiempo personal es sagrado. Si te llevas trabajo para tu casa perdiste la batalla porque puede que afectes tu productividad en el trabajo al saber que tienes esa opción. También cambiarás la dinámica de tu familia y tu espacio personal. Tu meta debe ser salir de todo en la oficina. Si tienes que quedarte media hora más para resolver ciertos asuntos, hazlo, pero nunca dejes entrar a tu casa un cartapacio o archivo de trabajo porque no son buena compañía.

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Cómo criticar correctamente

Todos los días ofreces críticas sobre un asunto u otro. En ocasiones las observaciones que das son positivas, negativas o neutrales. Hay situaciones en que las personas usan tus opiniones para crecer, pero en ocasiones puede que las tomen a mal. Hay ciertas guías que pueden ayudarte a ofrecer críticas efectivas sin crear animosidad en el ambiente o problemas mayores. Síguelas desde hoy y verás la diferencia.

Usa el método del sándwich

Cuando vayas a dar una crítica puedes usar el famoso método del sándwich, que es aplicado por empresarios, supervisores y ejecutivos en todo el mundo. El mismo consiste en felicitar a la persona por los aspectos que te gustaron de su presentación o actuación en X tema, poner en el medio lo que entiendes que puede mejorar o que fue negativo y terminar con otra capa de halagos o elementos que te gustaron. De esta forma, no quedas como una criticona antipática, sino como un verdadero recurso, cuya intención es el desarrollo real de los demás.

Las glorias son públicas, las críticas negativas no

Otro elemento que debes considerar a la hora de brindar tus opiniones es tener siempre en cuenta que todos tus comentarios positivos pueden ser expresados en público, pero si tienes notas negativas, es mejor que las compartas a puerta cerrada. Criticar negativamente a una persona frente a los demás puede provocar que tome la defensiva y que te insulte o cree una situación incómoda. También considera dónde dices las cosas porque el escenario puede producir resultados diferentes.

El “no me gusta” no vale

Lo más que le molesta a una persona que ha trabajado arduamente en la toma de una decisión o en un proyecto es que alguien venga de la nada y le derrumbe todo su concepto con una frase tan poco profunda y egocéntrica como “no me gusta”. Si no estás de acuerdo con un proyecto da razones concretas y específicas, en lugar de observaciones abstractas que no aportan en el proceso.

Considera si tu opinión es necesaria

Es increíble la cantidad de personas que piensa que su opinión es ley o un favor a la humanidad. La mayoría de las opiniones son innecesarias, así que antes de abrir la boca reflexiona sobre si tienes peritaje en la materia en discusión o si en serio puedes provocar un cambio positivo y constructivo con tus impresiones. Si solo quieres decir una opinión por el mero hecho de romper el silencio, mejor guarda tus opiniones.

Usa estos consejos a la hora de presentar tus críticas y de seguro obtendrás mejores resultados, mantendrás relaciones más efectivas y sacarás más de la gente. Después de todo, las críticas deben producir un cambio positivo y mejorar una situación. Recuérdalo siempre.

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