Por qué las mujeres somos nuestras peores enemigas

Con los años, las mujeres hemos logrado grandes cambios que nos han permitido disfrutar de derechos y privilegios que en antaño estaban reservados exclusivamente para los hombres. Estos adelantos se los debemos a luchadoras incansables como Luisa Capetillo, Susan B. Anthony y Ana Roque de Duprey, entre muchas otras. No obstante, muchas mujeres hemos abandonado el camino de la solidaridad femenina y en cambio, hemos decidido convertirnos en las peores enemigas de las féminas con nuestras mentalidades y comportamientos. Lo triste es que en muchas ocasiones, no nos damos cuenta. Ojalá este artículo nos ayude a tomar medidas remediales.

Retomar la senda que conduce a la empatía con otras mujeres es posible. Ciertamente, debemos dejar atrás la forma negativa en que interactuamos entre nosotras y los comentarios que compartimos, que podrían trabajar en función de nuestro detrimento como grupo y personas individuales. Veamos en detalle cómo estamos fallando.

En el amor

Cuando un hombre ve que su amigo tiene una nueva novia que es considerada, guapa y amigable, inmediatamente piensa que debe conseguirse una chica como esa. En contraste, cuando una mujer ve que su amiga está en una relación estable con un hombre centrado, bien parecido y tierno, al segundo piensa que debe conquistar a ese mismo hombre. Por esta razón, es que escuchamos con tanta frecuencia sobre infidelidades de amigas con parejas, lo cual es una doble traición y un dolor elevado al cuadrado para la chica que es víctima de la situación. Respetar a las parejas de nuestras amigas y familiares es clave. Asimismo, si sabemos que un hombre está en una relación, debemos darlo como prohibido. Acceder a tener intimidad con él nos degrada, nos convierte en objetos sexuales y también hiere las sensibilidades de la mujer que le dedica su vida a ese hombre. ¡No caigamos en el juego!

Por otro lado, resulta ridículo que cuando un hombre es infiel, muchas mujeres procedemos a echarle la culpa a la otra e incluso, consideramos golpearla hasta dentro del pelo. Pero, ¿por qué hacemos eso? Esa mujer no tiene nada que ver con nosotras y le echamos toda la culpa. El verdadero reclamo debe ser para el hombre, quien se comprometió a respetarnos y a estar con nosotras de forma fiel e incondicional. Se han dado muchos casos en que las amantes ni estaban enteradas de que compartían pareja con otra. Quienes nos fallan son nuestras parejas, no las otras personas. Debemos recordar este detalle tan importante.

En el trabajo

¿Cuántas veces hemos escuchado chismes sobre una compañera de trabajo? En muchas ocasiones estos rumores son iniciados por otras mujeres envidiosas que logran influenciar a todos con sus calumnias. Sucede que cuando una mujer ocupa un puesto de importancia y renombre, inmediatamente algunas féminas procedemos a decir que obtuvo la posición porque se acostó con uno de los grandes de la empresa. Ciertamente, este tipo de situaciones se da, pero ese no siempre es el caso. Debemos reconocer que hay mujeres que son asignadas a posiciones destacadas por sus méritos y virtudes. Cada vez que una de las nuestras ascienda al poder, debemos festejarla; su triunfo es un precedente que indica que en un futuro nosotras también podremos estar con ella en la cima.

En la escuela o universidad

Si una chica tiene buenas calificaciones o rompe la curva de los exámenes, muchas de nosotras inmediatamente presumimos que es porque tuvo intimidad con el profesor. ¿Acaso las mujeres no tenemos suficiente materia gris para tener éxito en la Academia? Apoyemos a nuestras hermanas y ayudémoslas a llegar tan lejos como puedan.

En la amistad

Si tenemos una amiga que tiene sexo casual con hombres, no corramos a tildarla de ramera. Muchos hombres son libertinos en todo lo que a sexo se refiere y a ellos no les decimos nada. Si nuestra amiga es juiciosa y se cuida de enfermedades, no la juzguemos. Sí podemos aconsejarla, pero al final del día la decisión es de ella.

También debemos evitar criticar a nuestras amigas por cómo se ven físicamente o por sus preferencias en moda. No todo el mundo puede lucir como una modelo de pasarela y medir 6′ de estatura. Debemos aceptarlas como son y fijarnos en su intelecto y espíritu. Nuestra crasa superficialidad se ha convertido en un obstáculo para otras mujeres que prefieren cultivar su mente, en vez de llenar su armario de artículos que no necesitan. Ya los hombres nos juzgan suficiente sobre cómo nos vemos. Lo menos que necesitamos es tener un grupo de mujeres azotando nuestra autoestima de la forma más despiadada.

De igual modo, si tenemos una amiga que queda embarazada sin casarse, apoyémosla. Ya la sociedad se encargará de insultarla y hacerla sentir mal, nosotras no tenemos por qué aportar al festival de epítetos destructivos. De seguro el padre de la criatura no pasará por el cruel escrutinio por el que pasamos las mujeres ante este tipo de circunstancia.

Si las mujeres nos unimos en una sororidad sin paredes, podremos continuar la obra de aquellas damas ilustres que cambiaron nuestro mundo. Si nos convertimos en nuestras peores enemigas, habremos perdido la batalla. Ya tenemos suficiente con que los hombres le adjudiquen burlonamente todos nuestros problemas al PMS y a nuestras hormonas. Nosotras engendramos vida, mantenemos viva a las sociedades y demostramos que con amor todo es posible. 

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Cómo saber si tu chico es “psycho”

Cuando conoces a un hombre por primera vez todo puede aparentar ser color de rosa. Una vez estás dentro de la relación te das cuenta que él es una persona muy distinta a quien pensabas. Por eso, es importante que notes ciertas pistas que te pueden indicar si tu chico es “psycho” o controlador antes de que le entregues tu corazón y el resto de tu vida. Dejar a este tipo de persona puede ser un dolor de cabeza para ti y los seres que amas, por ende, debes ser muy cautelosa con quien dejas entrar a tu vida.

Se aparece a los lugares sin ser invitado

Si le dices a tu pareja que asistirás a un evento o compartirás con tus amigas y se aparece en el lugar significa que te está espiando. Esta conducta demuestra que te tiene desconfianza y desea cerciorarse de que le estás diciendo la verdad. También es indicativa de celos. Definitivamente no es una buena señal. La confianza es la base de todas las relaciones saludables.

Te limita

Si tu pareja se ofende porque tienes un nivel de escolaridad o un sueldo mayor que el de él, sabes que presenta síntomas de inseguridad. El hombre que deseas en tu vida debe permitirte ser todo lo que puedes ser y apoyarte en el mejoramiento de tu intelecto, tu salud emocional, espiritual y familiar.

Hostiga a tus familiares si no te consigue

Es probable que no siempre puedas contestarle las llamadas a tu pareja y eso es normal. Si él tiene que saber en todo momento todas tus andadas e incluso hostigar a tus familiares, es un controlador empedernido. Ten cuidado con este tipo de persona porque en un futuro podría causarte grandes problemas y alejarte de tus seres queridos si no logra sus propósitos. Nunca te debe poner a escoger entre él y tu familia.

Pierde el control con facilidad

El amor y la paciencia deben ser piezas básicas de toda relación. Las parejas se componen de dos personas con gustos y maneras distintas de ver la vida. Si tu chico no respeta tus puntos de vista y quiere dominar la relación en todos los sentidos, sabes que te encaminas a una relación abusiva.

Destruye tu propiedad personal

Una persona “psycho” no te lo demostrará de primera instancia, pero sí debes observar cómo trata tus pertenencias. Tus cosas te representan y sí él no es cuidadoso con tu propiedad, eventualmente podría tornarse de la misma manera hacia ti. Ojo con esto.

Excluye a tus hijos

Tus niños son una extensión tuya. La persona que entre a tu vida debe amarlos y respetarlos. Si tu hombre excluye o maltrata a tus hijos, sácalo de tu vida, ya que tu meta es formar un hogar lleno de amor y en el que todos los integrantes de la familia se sientan plenos y satisfechos. Recuerda ser madre antes que mujer.

Si ya estás en una relación abusiva, llama a la Oficina de la Procuradora de las Mujeres al 787-722-2977. Para obtener material educativo sobre este tema, presiona aquí. Recuerda que antes de amar a otros, debes primero amarte a ti misma.

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