Mitos sobre el matrimonio que no debes creer

Existen tantos mitos sobre el matrimonio como estrellas en el universo. Cada día surge uno nuevo. Por eso, es importante que no tomes estas percepciones y las creas como verdades absolutas. Cada pareja es distinta y no existe un manual para hacer que una relación funcione. Con el tiempo te darás cuenta de qué te funciona a ti y a tu chico. Así que cuando escuches gente hablando con autoridad sobre materia de matrimonio, escucha, pero con escepticismo. A continuación algunos de los mitos más conocidos.

“Antes de casarte, tienes que vivir”

¿Acaso tu vida se termina cuando te vistes de blanco, llevas ramo y firmas un papel? La respuesta es que no. Lo importante es sentar las bases de tu relación y dejarle saber a tu pareja que quieres construir una vida juntos, pero que sigues siendo una persona única y distinta dentro de la relación. Tu esposo puede ser tu compañero de viajes, tu “sidekick” de aventuras y tu mejor amigo en la realización de cada uno de tus sueños. Descarta este mito porque tu vida cambia cuando te casas, pero seguirás viviendo.

“Una vez te cases, se acabó tu vida”

Esto suena como a sentencia criminal. La vida en pareja no es un tipo de esclavitud si sabes tener un buen balance. Muchas mujeres ponen a sus hijos y esposos como excusas para dejar tiradas sus aspiraciones; ellos son parte de una, pero no son el cien por ciento de la existencia femenina. Aún puedes compartir con tus amistades y aspirar a esa posición de liderato en tu oficina si te lo propones. Solo porque tienes que cuidar de los tuyos no significa que tienes que descuidarte a ti. Tu pareja y tus niños pueden aprender a respetar tu tiempo si eres celosa con él y consistente. No es fácil, pero es posible. ¡Inténtalo!

“No te casas con la familia, sino con tu pareja”

Este es el peor mito de todos. Cuando firmas ese papelito le juras amor eterno a tu novio, a su madre, su padre, la tía besucona, la prima chismosa y a todos sus parientes políticos. Tu novio tiene un trasfondo familiar que no puedes olvidar y aunque tú vivas con él, de todos modos tendrás que relacionarte con su familia y en ocasiones, tomar en cuenta sus opiniones, las cuales muchas veces son innecesarias. Trata de llevar la fiesta en paz y sé cortés en todo momento. Establece límites con tu pareja sobre el nivel de involucramiento de sus parientes en los asuntos de ambos para evitar problemas.

“Tienes que casarte después de los 30”

La edad en la que una persona se casa depende exclusivamente de ella. Si encontraste al amor de tu vida a los 20 y sientes que es tu media naranja, lleva tu relación a otro nivel cuando te sientas lista para hacerlo y tú pareja también. No hay una edad específica para casarse. Hay matrimonios de todas las edades que son dignos de admirar y emular. Cásate cuando tú lo sientas, no cuando lo digan los demás. No dejes que la gente viva a través de ti.

“El matrimonio lo arregla todo”

Algunos noviazgos son tan autodestructivos que deberían ser disueltos antes de complicarlos con una unión civil o religiosa. Por desgracia, algunas chicas piensan que al casarse todo se resolverá como por arte de magia. La realidad es que el matrimonio exacerba los comportamientos del noviazgo porque compartes tu vida con esa persona cada día. Si tu noviazgo no es sólido no es recomendable que te cases. Analiza si tu novio tiene más potencial de ser exesposo que esposo. Hay una gran diferencia.

En conclusión, recuerda siempre que casarte es una nueva etapa en tu vida y no el fin de esta, que no hay una edad universal para enlazarse y que la familia de tu pareja también será la tuya. Aunque el matrimonio popularmente se visualiza como algo negativo, hay muchas parejas allá afuera que son prueba de que el amor real existe. Espero que puedas experimentarlo algún día en tu vida, y si te interesa, que llegues al altar con ojos de novia enamorada.

Si te gustó este “post”, compártelo con tus amigos. Múdate a La Comuna Pink siguiendo el blog o dándole LIKE en Facebook para tener acceso a contenido que no figura aquí.

Guía infalible para crear hombres inservibles

Los hombres no nacen, se hacen. Las relaciones que estos tienen con sus madres, hermanas, tías y parejas afectan su forma de pensar y actuar con las féminas. Lo cierto es que hay mujeres que tienen una habilidad incomparable para crear hombres que no dan un tajo ni en defensa propia. Si quieres ser como ellas, solo tienes que seguir estas sencillas guías. Así lograrás tener el bueno para nada con el que siempre has soñado.

  • Durante el noviazgo, por nada del mundo debes dejar que te abra la puerta. Tú tienes dos manos. Úsalas.
  • Nunca lo invites a tus actividades familiares, después de todo es tu familia. Eso sí, asiste a todos los eventos de su familia porque tienes que quedar bien con ellos.
  • Involucrarlo en los preparativos de la boda es un error craso. Él te está haciendo un favor al casarte contigo y evitarte la vergüenza de ser solterona. Con eso debe ser más que suficiente para ti.
  • Si te es infiel con otra, no te quejes. Debe ser orgullo para ti saber que tienes un hombre tan viril.
  • Si tiene un hijo fuera del matrimonio, lo hizo por ti, para darle más hermanos a tus hijos sin que tengas que pasar por el tedioso proceso del embarazo otra vez. ¡Agradece su sacrificio!
  • Si acuerdan dividir las cuentas de la casa y él se gastó su parte en videojuegos y otras chucherías, tu deber debe ser inmediatamente pagar sus facturas. Después de todo es tu culpa por no mantenerlo lo suficientemente entretenido.
  • Evita a toda costa que te ayude en la casa porque eso no es de hombres. Si lo hace su nivel de testosterona disminuirá y creará una exploción inmediata en sus genitales que le provocará pérdida de hombría. Lo único que puedes pedirle, y tómalo con pinzas, es que levante los pies mientras barres y mapeas. Ya con eso realizó suficiente trabajo.
  • Tú debes mantener la dieta para estar bonita para tu hombre, pero sí el engorda 10 libras, recuerda que en él se ven “cute”.
  • Si en el hogar hay un solo auto, él debe ser la prioridad. Para ti se creó el transporte público.
  • Si estás embarazada y tienes un antojo, no levantes a ese pobre hombre de madrugada. Si es un antojo significa precisamente que no lo necesitas y es un capricho de mujer. ¿Por qué el tiene que pagar por eso?
  • Si recibes cupones, plan 8, WIC, renta negativa, subsidio universal, etc., mételo a vivir en tu casa para que él no tenga que salir a trabajar cada mañana.
  • No lo obligues a echar la ropa sucia en el “hamper”. Simplemente recógela de camino a la cocina, antes de prepararle un plato “gourmet”.
  • Si tienen hijos, evita que él se involucre en sus vidas. Si lo hace, debe ser solo para regañar a los niños o castigarlos.
  • Durante el sexo, evita decirle lo que te gusta. Tu deber es complacerlo a él. Una vez él llega al clímax, se acabó la acción y debes dejar que se acueste a dormir.
  • Si están divorciados o separados, no le exijas que te pague pensión alimentaria para los niños. Ese hombre debe rehacer su vida y tiene que costear ropa nueva, un carro último modelo para “bajar bragas” y citas en distintos restaurantes con sus potenciales novias. Pedirle la pensión solo demuestra que eres una celosa compulsiva. ¡Abstente de hacerlo, mujer indigna!
  • Después de divorciados, sigue teniendo sexo con él para mantener vivos esos inolvidables recuerdos.

Cada día surgen más mujeres que crean hombres inservibles. Tú puedes ser una de ellas. Sigue estas simples reglas y te irá de maravilla. Tu hombre te estará eternamente agradecido por ayudarlo a alcanzar su máximo potencial de inutilidad y tú disfrutarás todos los beneficios que una creación como esta trae de por vida.

Si te gustó este “post”, compártelo con tus amigos. Recuerda seguir el blog y darle “Like” en Facebook al final de esta página.